2.2.10

EL NOMBRE DE LA PIEDRA





El olvido, es sin duda, la calle más transitada de la historia. Por ella atraviesan gentes humildes, de nombres comunes, de apellidos perfectamente intercambiables, con caras tan parecidas los unos a los otros que se podría decir que no tienen rostro. Gente que viene y que va pero que siempre se queda, que hacen fiesta los días de diario y bulto en las efemérides.

El olvido es una calle estrecha escrita entre las líneas de los libros de historia. Es una calle lóbrega en la que da un sol pequeñito, el sol que sobra de otras partes y que llega agotado de iluminar estatuas y fechas y jardines y banderas y cristos. Es una calle constreñida por un muro que cubre el horizonte, a modo de paredón. Es una calle sin ventanas.El olvido es la calle donde nací yo.

Pero no escribo esto por eso, lo escribo porque, a veces sucede que se cae el muro y entra el sol y entonces al olvido le crecen plazas donde no había siquiera paisaje. Y esas plazas tienen nombres propios, por ejemplo Marcial Villamor Varela. Y uno puede por fin sentarse en un lugar que ya no es cualquier lugar y ver como sus hijos crecen sobre la memoria y no sobre el olvido. Sobre la suma y no sobre la resta. Sobre lo que fuimos o pudimos ser y no sobre lo que no quisieron que fuéramos. Porque, aunque pueda parecerlo, inscribir un nombre sobre una piedra no es un acto superficial, ya que una piedra con nombre nunca más volverá a ser una simple piedra.

Y escribo esto sobretodo porque, a veces, los olvidados celebramos nombres que los olvidadizos tenían completamente enterrados.

Yo me llamo Javier y soy nieto de la memoria.

27.1.10

JOHN STEINBECK



Cuando yo era muy joven y tenía dentro esa ansia de estar en otro sitio, las personas mayores me aseguraban que al hacerme mayor se me curaría este prurito. Cuando los años me calificaron de mayor, el remedio prescrito fue la edad madura. En la edad madura se me aseguró que con unos años más se aliviaría mi fiebre y ahora que tengo cincuenta y ocho tal vez la senilidad realice la tarea. No ha habido ningún remedio eficaz. Cuatro ásperos pitidos de la sirena de un barco aún me erizan el pelo de la nuca y ponen mis pies en movimiento. El sonido de un reactor, un motor calentándose, hasta el toc-toc de unos cascos herrados en el pavimento producen el viejo estremecimiento, la boca seca y la mirada perdida, las palmas ardientes y una agitación del estómago bajo la caja torácica. En otras palabras, no mejoro; en otras palabras más, el que ha sido vagabundo alguna vez, lo será siempre. Me temo que se trata de una cosa incurable. Expongo esto no para instruir a otros sino para informarme yo mismo.

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Se me dijo que mi matrícula de Nueva York provocaría interés y tal vez preguntas, ya que eran las únicas señales identificativos externas que llevaba. Y así fue: unas veinte o treinta veces en todo el viaje. Pero esos contactos se atuvieron a una pauta invariable, que fue más o menos la siguiente:
Lugareño: “Nueva York, ¿eh?”.
Yo: “Sí”.
Lugareño: “Yo estuve ahí en 1938… ¿o fue en el 39? Alice, ¿fue en el 38 o en el 39 cuando fuimos a Nueva York?”.
Alice: “Fue en el 36. Me acuerdo porque fue el año que murió Alfred”.
Lugareño: “Es igual, no me gustó nada. No viviría allí ni aunque me pagara usted por hacerlo”.

FRAGMENTOS DE " VIAJES CON CHARLEY".

20.1.10

FORMALISMOS FUNERARIOS

Entierro sin sacerdorte en Santa Comba
El párroco anunció que no iba a acompañar el féretro porque la familia quiso emplear un nicho que no le correspondía



"Si pensáramos un poco más en la realidad de la muerte...". Nunca una frase, desgraciadamente, tuvo más vigencia en Santa Comba, y salió ayer de los labios del párroco local durante el funeral de Celia Suárez Pazos, fallecida con 57 años. Hasta aquí, normalidad, triste, pero sin sobresaltos. El problema llegó al final de la Eucaristía, cuando el sacerdote transmitía que "legalmente no puedo acompañarlos -respecto al entierro propiamente dicho-, porque la familia quiso emplear un nicho que no le corresponde", zanjaba, no sin antes remarcar que "me gustaría acompañarlos, pero no puedo". Se refería a uno de los cien nichos que están pendientes de juicio porque sus promotores se niegan a abonar la totalidad del importe hasta que se ejecute la obra según lo acordado. ¿Solución? Los propios xalleiros optaron por dar sepultura a Celia.

Así, y con una iglesia abarrotada, nada anticipaba un remate tan peculiar para el último adiós a esta xalleira, que deja viudo y dos hijos. Sin embargo, las declaraciones del cura ya dejaban pasmado a buena parte del auditorio. Y desde la parroquial hasta el camposanto (unas decenas de metros) comentarios en batería: desde aquellos que abogaban por buscar otro pastor para su iglesia hasta los que calificaban de "incrible" y "gañas de marear a perdiz" lo que acababan de escuchar.

La polémica, de cualquier modo, arrancaba horas antes. Así, según los portavoces de la Asociación de afectados pola ampliación do cementerio de Santa Comba, "o constructor dos nichos chamoulle aos da funeraria para decirlles que non podían soterrar a esta muller, e o crego púxose en contacto con Manuel, o viudo, para informarlle que non pensaba participar nesta última parte da ceremonia; Manuel, sen embargo, deixoulles claro que a súa muller quería descansar alí, e ía facerse así", apuntaban a este diario.

Y, una vez a pie del panteón 159, eran los propios allegados de Celia y miembros de la asociación los que introducían el ataúd y animaban a rezar "un painoso e unha avemaría, porque Deus non entende destes problemas mundanos", argüía uno de ellos. La frustración del momento, incluso, sustituyó las habituales escenas de duelo que se suelen vivir en esta clase de ceremonias por decenas de puños apretados.

mmanteiga@elcorreogallego.es


con todos mis respetos a los afectados de esta lamentable y ruín historia, traigo esto a mi blog porque me anima a cumplir una de las máximas ilusiones de mi vida. sí tal vez os pueda parecer banal, pero a mí una de las cosas que mas me gustaría hacer antes de palmar, es darle unas hostias a un cura.

12.1.10

PAPELERA DE RECICLAJE



Nacionalismo: dícese de aquella religión civil en la que la nación es la fe y la lengua la sustancia.

Bandera: lienzo que se utiliza como guirnalda en las fiestas como mortaja para cubrir ataudes y como excusa para tapar vergüenzas. sin: trapo

Raza: utopía según la cual todo está permitido.

Religión: esqueleto del alma. Aquél que carezca de ella puede ser considerado un invertebrado en esencia. Esta condición es incompatible con el reyno de los cielos.





Los cuerpos se acaban al límite de la esperanza.
Corro mi lengua por tus pliegues buscándote el corazón palpitante.
Deslizo los dedos por tus húmedas branquias de ser-anfibio,
caigo al abismo del esperma
como un artilugio cubierto de baba y de silencio.

Tan sólo te encuentro en el deseo.

Te confundo, en el deseo.

22.12.09

DOS RECOMENDACIONES

a modo de Feliz Navidad.






SAJALIN EDITORES

10.12.09

DETRÁS DE LA NOTICIA



No me gusta la gente que muere por salvar a los demás, ya se llamen Jesucristo o Aminatou Haidar. No me gusta que se haga de la muerte un espectáculo ni me gustan los suicidas públicos ni los privados. No me gusta ver ni oír como pululan tantos personajes grandes, pequeños y pequeñitos por el aeropuerto de Lanzarote en torno a la noticia, solidarizándose en cómodos relevos para ir a comer y a dormir.
Lo que me gustaría que hicieran ( y espero que estén haciendo) por Aminatou, es que dedicasen cada minuto que pasan con ella a convencerla para que acceda a alimentarse. Que la ayuden a protegerse de esa idea suya de que los mártires hacen bien a las causas justas. Los mártires sólo quedan bien en los aburridos santorales y en las efímeras portadas de los medios de comunicación. Pero la realidad sólo pueden cambiarla los vivos, vulgares y prosaicos.
Por eso deseo que Aminatou Haidar modifique su orden de prioridades y decida volver con los suyos viva, para poder seguir peleando por la causa Saharaui.

Yo también soy saharaui.

25.11.09

40

no sé si voy o vengo.